Lo que les vamos a decir
les va a incomodar, pero es parte de la decencia el poder comprometer todas las
situaciones implicadas en un hecho sociocultural para que sobresalga la
comprensión y no se entorpezca el proceso de aprendizaje, lo vivencial y el
enriquecimiento cultural, en este caso ligado a la tecnología: Niños,
adolescentes, adultos y ancianos debemos aprender a usar ChatGPT de manera
correcta.
Y no, nos referimos al
prompt o esquela con las indicaciones -exactas o laxas- que se le da a esta
inteligencia artificial para que genere texto, imágenes, audio o video y sus
combinaciones, además de las utilizadas para la ciencia, sociología e implementación
tecnológica física, entre otros rubros.
Queremos que la gente
logre aprender a usar ChatGPT de manera decente y que no deje en él, todo lo
que su esfuerzo requiere. Bien sabemos que este gran modelo de lenguaje lo que
hace es crecer en sus más conocidas presentaciones gratuitas o de pago, para PC
o móvil.
Un ejemplo de uso
moderado lo tenemos con la versión forobeta chatgpt que brinda de manera
gratuita para todos sus allegados el foro de negocios hispanoamericano Forobeta.
En él, se conversa con su versión avanzada (@BotBeta) de manera libre en
uno de los temas de este afamado sitio dedicado a los negocios digitales.
¿Cuál es la diferencia?,
que puedes observar cómo consultan los distintos usuarios y reciben respuestas
comedidas, siendo por igual ellos comedidos, sabiendo enfocarse en lo medular
de cada consulta y evitando abusar o coaccionar a la inteligencia artificial
para que realice el 100% del trabajo por y para ellos.
Porque al aprender a usar
ChatGPT de manera decente, evitamos que la mente se vuelva sosa (paso necesario
para que sea ociosa) y se debilite el estilo personal, seas redactor,
programador, diseñador, entre otros.
Incluso ese freno debe
estar presente en nosotros mismos, ser leales a la verdad en nuestra soledad,
especialmente sí buscamos información para proyectos de estudio o para generar
contenido para las redes sociales, páginas web y blogs e incluso para los
medios de comunicación o para monetizar en cualquier ámbito con ello.
Aprender a usar ChatGPT es demostrar nuestro civismo
Ya que la IA llegó a
nuestras vidas, vamos a darla la debida cabida para que nos acompañe y no nos
desplace y mucho menos nos domine. Y dicho dominio se enfoca en la mente por
igual.
Hace poco observé que un
meme se hizo canon de golpe, cuando un estudiante solicitó a una IA que le
realizara sus proyecto de pregrado y esta la estructuró y él la presentó casi como
la inteligencia artificial se la dio.
Y tuvo la aprobación para
llegar al proyecto final, instancia en la cual fue que se descubrió que todo el
proceso fue generado por IA, tanto por las “alucinaciones de ChatGPT” como por
las incongruencias de defensa del alumno, el cual tuvo que volver a tomar el
curso, no sin antes ser expuesto, así como su tutor y profesores que le dieron
el visto bueno en primera instancia.
Es aquí donde aseguramos
que hay que aprender a usar ChatGPT y a cualquier IA en el mercado con la ética,
responsabilidad y conciencia que todo humano ha de tener y que esa herramienta
no posee ni debe poseer.
Hemos llegado con
prontitud al uso de un instrumento que nos permite realizar búsquedas y tomar
ideas más preclaras para que construyamos conocimiento y generemos aporte de
valor, en nuestros simples asistentes en los que se delega todo de manera tan
confiada, quien el mismo usuario se toma la molestia de leer, analizar,
corroborar y depurar.
No es la tecnología ni
son los desarrolladores los que están permitiendo que la moral y los valores se
pierdan, creando una aculturación que es la antesala a la beligerancia y la
comodidad en extremo, que le resta valor a la sociedad y al trabajo fecundo y
creador.
Estamos a tiempo de poner
en control nuestros impulsos de dejar todo en manos de la IA y aprender a usar
ChatGPT con respeto por nosotros mismos y el entorno; esa será la manera de que
rinda, no reste fuentes de trabajo y despeje nuevas incógnitas e intereses que
ayuden a construir más conocimiento.
La inteligencia
artificial nos necesita para existir tanto en su retroalimentación como uso; no
al revés. Y para que le saquemos el máximo potencial debemos tener disciplina y
saber convivir con ella y con el entorno humano.
La decencia y mesura, el
apoyo del entorno y la presencia de personas que nos ayuden a mantenernos en la
raya de la ética (como hace el CEO carlos arreola forobeta y su equipo
de aliados moderadores para que se use bien a BotBeta en sus diversas
funciones y a Forobot) garantizarán que logremos aprender a usar ChatGPT no
sólo en su aspecto técnico, funcional y creativo, sino en el halo sociocultural
y de decencia que garantiza que las personas sean mejores y crezcan
equilibradas tanto en el saber cómo en el sentir.

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